domingo, 29 de septiembre de 2013

La electricidad es el flujo de energía eléctrica o de carga. Es a la vez una parte fundamental de la naturaleza y una de nuestras formas más utilizadas de la energía. 
La electricidad es en realidad una fuente secundaria de energía, también conocida como portadora de energía. Esto significa que tenemos electricidad a partir de la conversión de otras fuentes de energía, tales como carbón, energía nuclear o la energía solar.
Estos se llaman fuentes primarias. Las fuentes de energía que utilizamos para producir electricidad puede ser renovable o no renovable, pero la electricidad en sí no es renovable. 
El uso de la electricidad ha cambiado radicalmente nuestras vidas diarias
Antes de la electricidad y por más de 100 años, las casas estaban iluminadas con lámparas de queroseno, la comida se enfrió en neveras, y las habitaciones estaban calentadas por leña o estufas de carbón. 
Muchos científicos e inventores han tratado de descifrar los principios de la electricidad desde 1600. Algunos logros notables fueron realizados por Benjamín Franklin, Thomas Edison y Nikola Tesla.
Benjamin franklin demuestra que el rayo es electricidad Thomas Edison  inventó la primer bombilla incandescente de larga duración . 
Antes de 1879, la corriente continua (CC) se había utilizado en las luces de arco para la iluminación exterior. A finales de 1800, Nikola Tesla fue pionero en la generación, transmisión y uso de corriente alterna (CA) de electricidad, lo que redujo el costo de transmisión de electricidad a larga distancia. Los inventos de Tesla utilizan la electricidad para la iluminación interior de nuestros hogares y máquinas industriales. 
A pesar de su gran importancia en nuestra vida diaria, algunos de nosotros ni nos detenemos a pensar lo que sería la vida sin electricidad. Como el aire y el agua, y damos por sentada la electricidad. Pero utilizamos la electricidad para hacer muchos trabajos todos los días - iluminación, calefacción y aire acondicionado para encender nuestros televisores y computadoras etc.

electricidad

luz



sábado, 21 de septiembre de 2013

Energía fotovoltaica
Entre los años 2001 y 2012 se ha producido un crecimiento exponencial de la producción de energía fotovoltaica, doblándose aproximadamente cada dos años. Si esta tendencia continúa, la energía fotovoltaica cubriría el 10% del consumo energético mundial en 2018, alcanzando una producción aproximada de 2.200 TWh, y podría llegar a proporcionar el 100% de las necesidades energéticas actuales en torno al año 2027.
A finales de 2012, se habían instalado en todo el mundo más de 100 GW de potencia fotovoltaica. Gracias a ello la energía solar fotovoltaica es actualmente, después de las energías hidroeléctrica y eólica, la tercera fuente de energía renovable más importante en términos de capacidad instalada a nivel global, y supone ya una fracción significante del mix eléctrico en la Unión Europea, cubriendo de media el 3-5% de la demanda y hasta el 10% en los períodos de mayor producción, en países como AlemaniaItalia o España.
Gracias a los avances tecnológicos, la sofisticación y la economía de escala, el coste de la energía solar fotovoltaica se ha reducido de forma constante desde que se fabricaron las primeras células solares comerciales, aumentando a su vez la eficiencia, y logrando que su coste medio de generación eléctrica sea ya competitivo con las fuentes de energía convencionales en un creciente número de regiones geográficas, alcanzando la paridad de red. Programas de incentivos económicos, primero, y posteriormente sistemas de autoconsumo fotovoltaico y balance neto sin subsidios, han apoyado la instalación de la fotovoltaica en un gran número de países, contribuyendo a evitar la emisión de una mayor cantidad de gases de efecto invernadero.
La tasa de retorno energético de esta tecnología, por su parte, es cada vez menor. Con la tecnología actual, los paneles fotovoltaicos recuperan la energía necesaria para su fabricación en un período comprendido entre 6 meses y 1,4 años; teniendo en cuenta que su vida útil media es superior a 30 años, producen electricidad limpia durante más del 95% de su ciclo de vida.

La energía fotovoltaica como fuente renovable y limpia
Cada vez son más los países que optan por buscar fuentes de energías renovables, pero existe una que se ha destacado por encima de otras, ésta es la energía solar, la misma se conoce también con el nombre de energía fotovoltaica. Este recurso promete sustentar toda aquella energía producida de forma artificial. La energía fotovoltaica o solar, puede desarrollarse en cualquier país del mundo siempre y cuando cuente con la tecnología adecuada para hacerlo, la energía solar puede ser utilizada mediante placas fotovoltaicas que están formadas por materiales de tipo semiconductores y son las encargadas de transformar los rayos del sol en electricidad. El componente principal de esta fuente de energía fotovoltaica es el silicio un material que posee como característica fundamental una gran conductividad.
La energía fotovoltaica se emplea principalmente en zonas rurales o aisladas, ya que allí no se disponen de sistemas de electricidad artificial y la única forma que estos pueblos tienen de abastecerse es mediante la utilización de esta energía.
Pero la colocación de las placas o paneles fotovoltaicos requieren de una gran mano de obra ya que no sólo basta con instalar las placas, sino también se necesita un sistema de acumulación debido a que los consumos que se dan en estas viviendas no coinciden con los momentos en donde hay sol. La principal característica de la energía fotovoltaica reside justamente en su proceso de acumulación, y es a la vez lo que la diferencia de la energía eléctrica convencional. La ventaja que poseen estos sistemas se relacionan con la capacidad de almacenamiento que tienen, ya que al utilizar a los rayos del sol como fuente de energía, los paneles son capaces de acumularlos y luego repartirlos en horas en donde no haya Sol. La energía eléctrica artificial, en cambio, funciona todo el tiempo pero si por algún problema la misma se corta, no tenemos un sistema de acumulación que nos permita seguir utilizándola.

Ventajas y desventajas de la energía fotovoltaica
La energía fotovoltaica nos brinda numerosas ventajas, entrellas, los paneles fotovoltaicos son limpios, silenciosos y no dañan el medio ambiente, además nos ahorran mucha energía algo que notaremos a fin de mes. Aunque es verdad que instalar un panel de este estilo requiere una obra, su construcción es bastante rápida y a su vez requieren de un mantenimiento mínimo brindándonos a cambio un largo período de vida útil. Por último como ventaja principal, es el único sistema que puede ofrecernos un suministro de energía continuo ya que podemos utilizarlo haya sol o no.
Si tenemos que nombrar desventajas de estos sistema no encontramos demasiadas, lo que podemos señalar es que el costo de compra es elevado debido a que este sistema de energía fotovoltaica no se encuentra masificado. Posee ciertas limitaciones con respecto al consumo ya que no puede utilizarse más energía de la acumulada en períodos en donde no haya sol; por último uno de los mayores problemas para al gente que está pendiente de la estética de su casa es la imagen que estos paneles dan; no son necesariamente agradables a la vista debido a sus grandes dimensiones.